Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2025

Capítulo 150: ¿Pero cómo es posible?

Imagen
    ¿Pero cómo es posible? Aquel verano, a mis cuarenta y cinco años, volví a quedarme embarazada. Fue una sorpresa mayúscula que me hizo muy feliz. Pero también era como un torbellino. Al fin y al cabo era un embarazo de riesgo. Mi séptimo embrazo, y con tan solo dos niños que hubiesen llegado a término. Pero no quería pensar en ese vacío que tantas veces me había embargado. En el dolor por la pérdida de aquello que más deseaba en este mundo. Tenía que confiar una vez más.      Por desgracia la pérdida se hizo presente. Mi séptimo embarazo se convirtió en mi quinto aborto. Pero tenía que seguir, seguir adelante a pesar de todo. Porque tenía una familia maravillosa, una madre que pronto vendría a visitarme, y la posibilidad de volver a Hollywood algún día.  

Capítulo 149: Falta de convivencia.

Imagen
     Falta de convivencia. Adoraba estar en  La Paisible , pero en esta ocasión no vivía allí feliz y con una familia unida. Sentía que mi familia se estaba fragmentando poco a poco. En primer lugar, Mel, el padre de mi hijo Sean, y yo, acordamos matricular al niño en un internado en Suiza. Por otra parte, Luca, de apenas cuatro años, asistía a una escuela en Tolochenaz. Y su padre y mi marido, Andrea, venía a visitarnos algunos fines de semana.      Yo sentía que aquello no era suficiente. No me gustaba que Andrea fuese y viniese porque al no convivir con mi marido no sentía que tuviésemos realmente una familia. Pero a él aquello no parecía preocuparle tanto como a mí. Me preocupaba que se fijase en otras mujeres porque de joven siempre había tenido facilidad para que las chicas se fijaran en él. Pero me decía a mí misma que debía confiar en él y en que seguramente él debía de echarnos de menos tanto como nosotros a él. Me decía a mí misma...

Capítulo 48: Andrea está en peligro.

Imagen
   Andrea está en peligro. Los niños y yo vivíamos en La Pasible desde donde nos comunicábamos a menudo con mi marido Andrea. Mis hijos estaban seguros en Suiza, y yo también, pero Andrea no. No podía entender su insistencia de permanecer en Roma. Él se sentía seguro allí, pero se equivocaba. En una ocasión, cuando este salía de la cínica en la que trabajaba, lo rodearon cuatro hombres e intentaron arrastrarlo hasta un coche. La rápida actuación de la policía italiana, los carabinieri , evitó el secuestro. La angustia que sentía al saber de este suceso era de un valor incalculable.

Capítulo 147: Finitte Roma.

Imagen
      Finitte Roma. La ciudad que había escogido para vivir tranquilamente con mi familia ya no era la misma. En 1973 secuestraron al nieto del magnate John Paul Getty. La mafia calabresa le cortó una oreja y se la mandó a su familia para pedir un rescate por el chico.       Pero este caso no se trataba de un hecho aislado. Hacía apenas un año que se podía pasear por Roma de noche pero ya no. La mafia tenía el ojo puesto en los hijos de celebridades y personas influyentes o adineradas. Con miedo a estar en esa lista de posibles víctimas, contraté a dos guardaespaldas para poder salir a la calle con mayor tranquilidad, pero sentía que no era suficiente para mi familia.     Todo empeoró aun todavía más si cabía con la aparición de las Brigadas Rojas, una organización terrorista que a mediados de los setenta comenzó a secuestrar a empresarios y personajes públicos.     En una ocasión la policía nos habló de la posibilidad de que ...

Capítulo 146: Tokio.

Imagen
     Tokio. Durante los siguientes cinco años solo trabajé en un anuncio de un minuto en Tokio. El resto del tiempo lo dediqué a ser ama de casa y a cuidar de mis retoños.

Capítulo 145: A World of Love.

Imagen
     A World of Love. El programase emitió el 22 de diciembre de 1970. En él aparecieron también otros compañeros de profesión como Shirley MacLaine, Julie Andrews, Richardf Burton, Barbra Streisand, etc.      Para el programa estuve cantando y hablando en italiano para un grupo de niños que habían sido rescatados de la pobreza. Y el abrazo que me llevé de aquellos niños al final fue mi mejor regalo.     Esta breve y pasajero aparición en televisión sirvió para que se especulara acerca de un posible regreso a la gran pantalla. Pero no. A pesar de que ya había cumplido mi deseo de ser madre, aun sentía que tenía mucho amor que dar lejos de los focos.