Capítulo 149: Falta de convivencia.
Falta de
convivencia. Adoraba estar en La Paisible, pero en esta ocasión no vivía allí feliz
y con una familia unida. Sentía que mi familia se estaba fragmentando poco a
poco. En primer lugar, Mel, el padre de mi hijo Sean, y yo, acordamos matricular
al niño en un internado en Suiza. Por otra parte, Luca, de apenas cuatro años,
asistía a una escuela en Tolochenaz. Y su padre y mi marido, Andrea, venía a
visitarnos algunos fines de semana.
Yo sentía
que aquello no era suficiente. No me gustaba que Andrea fuese y viniese porque
al no convivir con mi marido no sentía que tuviésemos realmente una familia.
Pero a él aquello no parecía preocuparle tanto como a mí. Me preocupaba que se
fijase en otras mujeres porque de joven siempre había tenido facilidad para que
las chicas se fijaran en él. Pero me decía a mí misma que debía confiar en él y
en que seguramente él debía de echarnos de menos tanto como nosotros a él. Me
decía a mí misma, una y otra vez, que algún día Andrea se daría cuenta de lo
mucho que necesitaba nuestra compañía.

Comentarios
Publicar un comentario