Capítulo 142: Paparazzis.

     Paparazzis. Eran como una plaga que aparecía por todas partes. En cuanto se enteraron de dónde vivía y a qué colegio iban mis hijos, no dejaron de acosarnos. Era difícil llevar a mis hijos al parque, o incluso sentarme tranquilamente en una terraza sin que apareciera algún paparazzi detrás de un árbol o un coche. De hecho, les faltaba poco para salir del interior de cualquier maceta. A veces incluso se dirigían a mis hijos y estos terminaban llorando. Además hay que tener en cuenta que Luca apenas era un bebé. Supongo que el precio de la fama es algo que siempre se paga caro. 


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