Entradas

Capítulo 6: Vi a mi madre llorar por primera vez.

Imagen
       Vi a mi madre llorar por primera vez. Y fue traumático para mí porque no estoy segura de creerla capaz de llorar.     En el año 1935 mis padres seguían discutiendo. Era la misma canción de siempre: la ausencia de comida y las ideologías políticas derechistas de mi padre. Por desgracia esta vez no tenía a mis hermanos para distraerme, porque Ian y Alexander estaban en aquel momento en un internado. Y por si fuera poco sabía que pronto me enviarían también a mí.    Mi querido padre, Joseph Ruston, parecía estar cada vez más ausente. Creo que era capaz de no hablarnos ni mirarnos a la cara durante semanas. A finales de ese año mi padre cogió las maletas y se fue de viaje para no volver.      La duda y la tristeza me embargaban al ser tan pequeña y no entender el porqué de su marcha ni saber dónde estaba. Tiempo después supe que había estado en Londres.     Cuando mi padre nos dejó vi llorar por primer...

Capítulo 5: Vida en el campo.

Imagen
      Vida en el campo. Probablemente fuese lo que nos hacía falta a todos. Mis padres, mis hermanos y yo nos mudamos al campo en enero de 1932. Nos trasladaos a la mansión Castel Sainte Cecile, cercana a pueblo de Linkebeek. Aparte, mis hermanos y yo solíamos pasar largas temporadas con los abuelos de Arnehem o con los de Velp.     Las reuniones familiares, ya fueran en el campo o en la ciudad siempre me gustaron. Ver a toda mi familia junta y feliz, charlando y sonriendo, me hacía sentirme de maravilla.     Mi tío Otto, el hermano de mi madre, era un respetado juez al que adoraba y admiraba. Con el tiempo Otto se convirtió en un modelo paterno para mí, cubriendo así el hueco vacío que dejaría mi padre en un futuro.    Disfruté de la etapa del campo todo el tiempo que me fue posible, hasta que tiempo después los pájaros dejaron de cantar alegres y las nubes grises comenzaron a cubrir los cielos.  

Capítulo 4: Mis padres.

Imagen
       Mis padres. Mis padres siempre me parecieron distantes entre ellos. Aunque era común que mi padre siempre estuviese alejado de todos, de mi madre, de mis hermanos mayores y también de mí.      Las discusiones entre papá y mamá eran cada vez más frecuentes. Y mis hermanos Ian y Alexander hacían todo lo posible para que yo no fuese consciente de ello. Subidos a un árbol como nos gustaba a nosotros, mis hermanos mayores trataban de distraerme. Al fin y al cabo era la pequeñita, la única niña, la joven despierta y risueña a la que ambos debían proteger. Recuerdo como Ian y Alexander me decían que las discusiones entre papá y mamá siempre habían estado ahí. Mis hermanos afirmaban que no debía ver nada distinto en ellos y que no debía preocuparme. Pero yo no estaba tan segura de ello.     Cada vez escuchaba con mayor frecuencia a mi madre reclamarle a mi padre porque no traída dinero a casa. Y tenía razón, porque mi padre ...

Capítulo 3: La rectitud es la clave.

Imagen
        La rectitud es la clave. Esa es la mejor forma de definir a mi madre. Tal vez no fuese la más cariñosa del mundo, pero sí la más preocupada. Siempre se aseguró de que no nos faltase de nada ni a mí ni a mis hermanos mayores Ian y Alexander.      Mi madre tenía veinticuatro años y dos hijos cuando su primer matrimonio fracasó. Tras el divorcio se quedó con el título nobiliario de baronesa, con algunas propiedades y con un pequeño séquito de sirvientes que iba detrás de ella a todas partes.      Siempre recta, responsable y correcta. Me resultaría imposible olvidar las tardes en las que paseaba con ella de niña. Lo miraba todo a mí alrededor con los ojos bien abiertos porque no quería perderme absolutamente nada del mundo. Quería saber más del mundo que me rodeaba y descubrir los significados de todas las cosas. Entender y conocer el mundo. Pero mi madre no era precisamente muy fanática de mi curiosidad. Ella siempre ...

Capítulo 2: Una vez volé por encima de las nubes.

Imagen
       Una vez volé por encima de las nubes. Sí, eso es cierto, y jamás lo olvidaré. Mi padre, Joseph Ruston, casi nunca se encontraba en casa porque al parecer siempre estaba de viaje. Por eso, las pocas veces en las que estaba en casa yo trataba de llamar su atención. Lo adoraba, y lo admiré durante mucho tiempo hasta que más adelante me rompió el corazón. Siempre procuré aprovechar con él todo el tiempo que estuviese por casa, aunque este fuese poco.      Mi padre era un hombre inteligente, hablaba diez idiomas, era un buen jinete, y hasta sabía volar en aeroplano. ¡Ah, el aeroplano! Así fue como volé por encima de las nubes.     Una tarde mi padre me llevó a volar con él. La sensación de libertad y su compañía me parecían indescriptibles. ¡Qué sensación más perfecta! Sin duda fue uno de esos momentos que la marcan a una, una experiencia que siempre guardaría en mi corazoncito. Porque aunque era muy pequeña, sabía que nada po...

Capítulo 1: ¿Quién soy?

Imagen
  ¿Quién soy? Mi nombre es Audrey Kathleen Hepburn-Ruston, pero seguro que todos me conocéis como Audrey Hepburn. Nací el 4 de mayo de 1929 en el número 48 de la Rue Keyenveld en el distrito de Ixelles en Bruselas. Y aunque soy belga tengo la nacionalidad británica por parte de mi padre. Nací fruto del amor en el segundo matrimonio de mi madre, la baronesa Ella van Heemstra, y mi padre, Joseph Ruston. Tengo dos hermanos mayores y encantadores por parte de madre: Ian y Alexander van Ufford. Mi madre siempre valoró la responsabilidad, la corrección y la pulcritud por encima de todas las cosas. Ella es quien se asegura de que nunca nos falte de nada ni a mí ni a mis hermanos. A mi padre nunca lo conocí demasiado. Lo adoraba, pero él no me adoraba a mí de la misma manera. Siempre estaba fuera, de viaje. La gente pensaba que era banquero o que trabajaba en las finanzas, pero lo cierto es que estaba desempleado. Mis hermanos Ian y Alexander eran mis mejores amigos. Me encantaba j...

Presentación: Chocolate con diamantes.

Imagen
   Chocolate con diamantes es una novela corta que presento en forma de biopic y fanfic sobre la actriz Audrey Hepburn. Iré subiendo los capítulos en este blog. A través de ellos repasaremos la vida de la artista desde su nacimiento hasta su muerte. Su vida estuvo plagada de historias maravillosas que deben ser contadas. Audrey fue una persona increíble, dotada de una luz especial, de elegancia innata y de una enorme capacidad de bondad. Con estos capítulos cortos quiero presentaros su vida con una perspectiva en primera persona. ¡Nos vemos en el primer capítulo!     No olvides pasarte por mi blog principal, Retratos de cine , en el que escribo acerca de cualquier tema relacionado con el cine. Tan solo tienes que pinchar en el siguiente enlace: https://blogretratosdecine.blogspot.com